Un grupo de familias están padeciendo de una serie de situaciones que se viven año tras años en muchos lugares del país, y en esta oportunidad, tras tres días de constantes precipitaciones que originaron el desborde de quebradas y ríos, los habitantes de la ciudad de Carora en el Municipio Torres del estado Lara, sufrieron las consecuencias del llegado de las aguas a sus viviendas.
En cooperación con los organismos del estado, la Cruz Roja Venezolana como auxiliar de los poderes públicos y organismo preparado para la respuesta en el área de desastre, activa su sistema de gestión de riesgo, con el envió de un equipo multidisciplinario para la evaluación y análisis de los daños, tal y como lo menciona Soc. Carlos Reyes “al visitar las zonas afectadas se observa que aun los nivel del agua mantiene incomunicadas algunas áreas y a las familias, y a su vez impide el regreso de los afectados a sus viviendas”.
Ahora, María y sus familiares, habitan uno de los tres albergues temporales habilitados por los entes del estado para dar atención a las personas afectadas. Según datos oficiales, aproximadamente 137 familias están afectadas, algunas de ellas aun siguen en sus casas o en zonas de alto riesgo, “Hemos visto como sube y baja el agua del río, y se nos ha metido en la casa, pero no podemos abandonar los “corotos” ni a la familia”, agrega Jhoana Rodríguez, una de las jefes de familia que aun quedan en las zonas inundadas.
Con la información recolectada, la Cruz Roja Venezolana realizará un análisis situacional, y en coordinación con los entes encargados, planteará un posible Plan de Acción para hacer frente a las necesidades, siendo la mayor preocupación la concerniente a la prevención de enfermedades hídricas y transmitidas por vectores, el saneamiento ambiental y el manejo de agua apta para el consumo humano.